VICENTE | EL AUTOBÚS

“Ayer en el trabajo había un problema con un autobús. El mecánico después de estar intentándolo, lo dejó por imposible. También mis compañeros intentaron descubrir cómo acceder al lugar donde estaba el problema y no pudieron. La situación era muy tensa porque ese vehículo tenía muchos servicios para ese día. Estuve orando para que Dios me revelara cómo solucionar el problema y gracias a Dios pude solucionarlo. El vehículo pudo trabajar sin problemas. ¡Dios es bueno! Mi jefe y mis compañeros alucinan.”

– Vicente, España.