LA GERENTE | LUCÍA DE MÉXICO

En mi trabajo desarrollo la función de gerente por lo que la mayoral del tiempo solo doy órdenes, pero esta semana después de estudiar la lección de “nuestra identidad en Cristo” decidí demostrar el amor de Cristo, no con palabras sino con servicio a mis compañeros, me propuse trabajar duro para ayudarlos incluso en tareas que yo les asigné y tener platicas en donde yo pueda escucharlos y animarlos. Como resultado obtuve un mejor rendimiento, mejor ambiente de trabajo y Dios me ayudo a identificar algunos problemas que estaban pasando en la empresa, de los que yo no estaba enterada. Dios es bueno y soy su hija amada"

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