El COCHE | ERIC DE MÉXICO

En mi trabajo mi jefa se quedó sin batería en su carro así que fui a ayudarla pero no podíamos abrir el carro porque al ser completamente eléctrico, si no hay energía no se abre. Intentamos mil formas pero no se abría y mi jefa estuvo a punto de contratar a una persona para que lo abriera por la ventana, pero inmediatamente, identifiqué esa sensación del Espíritu Santo y lleno de autoridad le digo a la puerta: ¡ÁBRETE! Saco una llave que ni siquiera era de ese auto y la introduzco en la cerradura descompuesta, doy vuelta a la llave y la puerta se abre!!!, mi jefa quedó completamente sorprendida. Yo estaba gritando de emoción internamente y pude comprender la felicidad de los apóstoles cuando los demonios se sometían a ellos jaja, en mi rostro solo se dibujaba una enorme sonrisa y un sentimiento de seguridad que decía: YO SÉ EN QUIEN CONFÍO, ESE ES MI DIOS.

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