DIANA | LA SEÑORA

“Mi experiencia con el reto fue maravillosa, fue ver su gran bondad hacia toda su creación, a mitad de semana en mi oración de la mañana yo le pregunté a Dios donde quería que le sirviera ese día, en donde había necesidad, donde quería que fuera sus manos. Después comencé mi día de trabajo normal. Yo trabajo con mi madre, diseñamos y confeccionamos ropa. Después de que almorzamos, pasó una señora como de unos 75 años y entró a nuestro taller, ella nos pidió algo de dinero para ayudas del médico y fue en ese momento que el Espíritu Santo me dijo que le empezara a hablar de Dios, así que lo deje todo en sus manos y empecé a preguntarle cómo se llamaba, de que estaba enferma. Me dijo que de los pulmones y me mostró sus piernas muy enfermas de las venas, en ese momento la invite a sentarse, le dije que no tenía dinero para darle pero que de lo que tenía le daría y le hable de Jesús, de que Él dio su vida por ella, que solo Él la sanaría de toda enfermedad. Ella me permitió orar por ella y fue maravilloso. En mi sentí tanto amor por ella para que fuese restaurada y sanada. Ella fue quebrantada por la presencia de Dios, sus lágrimas fueron una muestra de lo que Dios estaba haciendo en ese momento, no se como describir bien ese instante pero lo único seguro fue que ella vivió el amor y la paz de Dios en ese momento. Sus piernas no se sanaron pero ella estaba muy agradecida porque me dijo que sintió una gran paz en su corazón, luego le dimos algo de comer, seguimos hablando y dijo que pasaría más veces por el taller. Dios es siempre Bueno .”

- Diana, Colombia.